Son muchos y variados los retos a los que se enfrenta el sector de recursos humanos. La transformación del mercado laboral, el envejecimiento de la población y el incremento de la movilidad son algunos de los asuntos que más influyen en el futuro del área. ¿Qué cabe esperar en el medio plazo?

La firma consultora PWC desarrolla un estudio donde plantea tres escenarios distintos del mundo empresarial en su informe La gestión de personas en 2020. Se trata de tres maneras muy diferentes de entender el mercado de trabajo, si bien, no descartan que estos tres mundos puedan coexistir.

El estudio denomina estos futuribles escenarios  “mundo azul”, “mundo verde” y “mundo naranja”. Hay dos aspectos en los que estos mundos serían diametralmente opuestos: la forma de entender individualismo/colectivismo y la integración/fragmentación empresarial.

 

 

 

Acompáñanos en este viaje en el tiempo. Veamos qué panorama nos deparan estos mundos:

 

Mundo Azul: el absolutismo de las grandes empresas

En este escenario las grandes multinacionales dominan por completo el mercado global a nivel tecnológico y estratégico. El poder de estas grandes corporaciones se traduce en la apertura de una brecha entre los que trabajan en este tipo de conglomerados y los que no.

La estrategia de gestión del capital humano cobra especial importancia. Así los datos sobre el rendimiento del personal se vuelven más cruciales, si cabe. Estos datos se sofistican dando lugar a miles de indicadores que permiten evaluar con gran precisión, tanto el rendimiento de los empleados como los requerimientos para nuevas contrataciones. En este sentido, los responsables del área de RRHH deberán desarrollar habilidades específicas en el área de finanzas, gestión de riesgos y marketing.

Atraer y retener el talento en el “mundo azul” será vital para la estrategia global de la empresa. También lo es la necesidad de cuantificación del impacto de la base de talento en los resultados de la compañía. Y, como primeros conocedores de su impacto en la organización, los empleados cobran control y adquieren un papel más activo en su carrera.

Precisamente, uno de los aspectos más curiosos del escenario “azul” es el relativo a los empleados. Estos se comprometen con la empresa a una edad temprana, en torno a los 18 años. La empresa se encargará de gestionar su formación universitaria en función del itinerario profesional previsto para esa persona, ya sea un directivo o un subalterno.

Las PYMES serían las grandes perjudicadas del “mundo azul”: no podrían competir en la selección del talento con las grandes  multinacionales, que ofrecen grandes opciones de desarrollo y mayores beneficios financieros.

Mundo verde: la empresa comprometida

En este hipotético escenario la sociedad se vuelve más exigente con las empresas, demandando un alto índice de responsabilidad social corporativa (RSC). Por ello, se dedicarán grandes partidas para el desarrollo e implantación de un programa de RSC, en el que participarán especialistas de marketing, RRHH y gestores de datos.

Esta presión social hacia la empresa hará que la consideración hacia la plantilla cobre una especial relevancia: se tratará de un factor decisivo en el éxito o fracaso de la compañía. Es por ello que a cargo de la gestión del departamento de RRHH estará un alto directivo, que trabajará mano a mano con el director del mismo.

Por otro lado la legislación laboral dificultará el despido de los trabajadores y amparará estrategias hoy difíciles de imaginar. Por ejemplo: la posibilidad de “traspaso” de empleados entre empresas hasta que vengan tiempos mejores. Esto permitiría retroalimentarse de experiencias específicas del empleado, aparte de facilitar su colocación.

Reducir los riesgos de crisis y mejorar la calidad a todos los niveles son absolutamente vitales en este tipo de organizaciones. Y es que la mayor amenaza que afrontan es que se las acuse de un comportamiento socialmente irresponsable. No bastará con cumplir con la legislación; las organizaciones estarán sometidas a una fuerte presión para subir los estándares éticos.

 

Mundo Naranja: de lo grande a lo pequeño

Este modelo organizacional es sin duda el más complejo. Se basaría en una hipotética fragmentación de las empresas globales, con prevalencia del localismo.

Es precisamente este localismo lo que induce al desarrollo de unas cadenas de suministro complejas, con proveedores especializados que provienen de todo tipo de regiones. A menudo estos suministradores tienen una función temporal, lo que incide directamente en la eventualización del trabajo.

El mercado laboral en este contexto se vuelve más intrincado: caen las barreras comerciales y el libre mercado se convierte en una realidad absoluta.

Si en el mercado laboral se estandariza la temporalidad, las formas de captación de talento también cambian.  En este hipotético mercado una suerte de “gremios de profesionales” asumen responsabilidades que antes correspondían al área de RRHH de la empresa (captación de talento, planes de desarrollo…).

Así, estos gremios serían los encargados de gestionar las oportunidades de carrera y de proporcionar la formación necesaria. Por su parte, los empleados accederán a los empleos a través precisamente de portales de empleo y redes gremiales.

La estrategia de personal estará fuertemente influida por redes de contactos. De hecho estas redes se configuran como la base del éxito empresarial: acuerdos sólidos y de confianza son esenciales. Y si una parte de la cadena falla, gracias al menor tamaño de la empresa y la amplia rotación, la adaptación al cambio será posible.

Así pues, un componente crítico de la empresa es el suministro de trabajadores necesarios en cada momento. Sin embargo, en este contexto el área de RRHH sería un mero agente de contratación, dado que las encargadas de la gestión del personal y la captación del talento serían las organizaciones gremiales.

El estudio nos traslada a tres escenarios bien diferentes, pero muy ligados a las tendencias actuales. ¿Qué opinas? ¿Cuál de estos futuribles te parece más realista? ¿tal vez en el futuro encontremos un poco de cada uno de ellos?